Foto de grupo de bailaoras y asistentes posando juntos en el estudio de danza de Matsuzaki

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Un concierto de flamenco en Matsuzaki


En Matsuzaki, prefectura de Shizuoka,


¡concluyó nuestro concierto de flamenco!


«Me gustaría devolver, con algo que yo pueda hacer, el cariño de la gente de Matsuzaki, un pueblo que quiero tanto y donde siempre me tratan tan bien, y darles una alegría».


A partir de este deseo de la profesora Junko, y tras hablarlo con el profesor Beni, organizamos el concierto, que terminó felizmente.


Matsuzaki, situado en Nishi-Izu, era descrito en este artículo de 2023 como un pequeño pueblo de unos 5.900 habitantes. Rodeado de montañas, mar y un río, disfruta de una naturaleza privilegiada. Entre sus casas tradicionales, las flores adornan cada rincón. Es un pueblo precioso, fiel a su lema: «Matsuzaki, tierra de flores y romanticismo».


Arco de roca cubierto de vegetación junto al mar en Nishi-Izu

Ese día salimos a las cinco de la mañana hacia Matsuzaki y llegamos antes del mediodía a Hiromi Dance Studio, el estudio que nos habían prestado para el concierto. Con la colaboración de la gente de Matsuzaki, preparamos juntos el espacio y dimos paso a la actuación.


Preparación de la sala con sillas para el público en Hiromi Dance Studio

Como muchas personas del público veían flamenco por primera vez, ofrecimos una breve explicación y practicamos juntos el jaleo para que pudieran disfrutar aún más de la actuación.


El público mostró mucho interés por el flamenco y nos hizo preguntas como: «¿Cómo son los zapatos de flamenco?».


Después de presentar varios números, cerramos el programa con sevillanas. Como bis, bailamos con todo el público al ritmo de «Volare», una canción conocida por los anuncios de cerveza. El ambiente se animó entre jaleos de «¡Olé!», y así terminó el concierto.


Tres bailaoras actúan con sombreros ante el público en Matsuzaki

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Las voces del público


«¡Ha sido precioso!», «Queremos volver a veros; por favor, venid otra vez a Matsuzaki», «Nos habéis dado energía».


«No sabía que el flamenco pudiera ser tan divertido».


«¡Hasta me han entrado ganas de bailar!», nos dijo una abuela octogenaria.


¡Recibimos muchísimos comentarios maravillosos como estos!


¡También nosotros nos llenamos de energía!


Muchísimas gracias, de corazón.


Foto de grupo del público y las bailaoras en el estudio de Matsuzaki

La gente de Matsuzaki fue muy acogedora. Colocaron nuestros carteles por todo el pueblo y muchas personas, tanto en las tiendas donde paramos como al cruzarnos por la calle, nos dijeron: «¡Hoy iremos a ver vuestro concierto!».


A toda la gente de Matsuzaki: muchísimas gracias.


Tres siluetas bajo un cenador junto al mar al atardecer

※ Al parecer, alguien de Nishi-Izu Public Relations nos fotografió por casualidad a los tres y publicó la foto en Facebook.